viernes, octubre 26, 2007

Nocolas sarkozi y su discurso Historico

Desde que leí este discurso he analizado la propuesta de este nuevo presidente que tienen los franceses, desde el "mundo" de la derecha, nos golpea a los llamado "izquierdistas, centroizquierda" y todos los que hemos abrazado la "causa" social pero desde las alturas de las comodidades que el capitalismo nos ha entregado.
No pretendo cambiarme al "mundo derechista" por ningún motivo lo haría, solo quiero rescatar las palabras de este presidente, que nos desnudan frente a nuestras hipócritas consignas de lucha social que muchos "socialistas" o "comunistas" profieren en su discurso diario..mucha razón tiene Sarkozi, cuando desnuda a los políticos de "izquierda" con sus gustos "brgueses", condominios, parcelas de agrado , autom´viles de lujo, y otros placéres que el dinero les entrega.
Algunos cercanos que son acivos militantes de la UDI, como mi amigo y colega Gonzalo Araneda, me han permitido eliminar mis juicios equivocados sobre los "momios" de derecha que hace dos décadas atrás abrazaba como verdad absoluta, estos amigos que no dejo de criticar, especialmente por su silencio ensordecedor en las violaciones de derechos humanos y mas aún no dejo de criticarlos por su falta de autocritica de lo sucedido, me han abierto nuevos mundos como dice Fernando flores, nuevas posibilidades de ncontrar soluciones reales a los problemas sociales pero ahora desde una mirada colaboradora como en la que pretendemos en Chileprimero.
Los invito a leer el discurso y comentar

NICOLÁS SARKOZY
«El pensamiento único, que es el pensamiento de quienes lo saben todo, de quienes se creen no sólo intelectualmente sino también moralmente por encima de los demás, ese pensamiento único había denegado a la política la capacidad para expresar una voluntad. Había condenado la política. Había profetizado su caída imparable frente a los mercados, las multinacionales, los sindicatos, Internet. Se sostenía que en el mundo tal cual es hoy, con sus informaciones que se difunde instantáneamente, sus capitales que se desplazan cada vez más rápido y sus fronteras ampliamente abiertas, la política ya no jugaría más que un papel anecdótico y que ya no podría expresar una voluntad, porque el poder pronto estaría compartido, diluido, disperso en red; porque las fronteras estarían totalmente abiertas y los hombres, los capitales y las mercancías circularían sin obedecer a nadie. Pero la política retorna. Retorna por todas partes en el mundo. La caída del Muro de Berlín pareció anunciar el fin de la Historia y la disolución de la política en el mercado. Dieciocho años después, todo el mundo sabe que la Historia no ha terminado, que siempre es trágica y que la política no puede desaparecer porque los hombres de hoy sienten una necesidad de política, un deseo de política como rara vez se había visto desde el fin de la segunda guerra mundial.
Necesidad de nación
La necesidad de política tiene por corolario la necesidad de nación. La nación también había sido condenada. Pero aquí está de nuevo, para responder a la necesidad de identidad frente a la mundialización, vivida como una empresa de uniformización y mercantilización del mundo en la que ya no quedaría lugar para la cultura y para los valores del espíritu. Quizá la inquietud es excesiva, pero es bien real y expresa una necesidad de identidad muy fuerte. Por todas partes la he encontrado en esta campaña; en todas partes me han hablado de ella gentes de toda condición. Pero la nación no es sólo la identidad. Es también la capacidad de estar juntos para protegerse y para actuar. Es el sentimiento de que no se está solo para afrontar un futuro angustioso y un mundo amenazante. Es el sentimiento de que, juntos, se es más fuerte, y podremos hacer frente a lo que, solos, no podríamos afrontar.
Yo he querido volver a poner la voluntad política y Francia en el corazón del debate político. La voluntad política y la nación están siempre para lo mejor y para lo peor. El pueblo que se moviliza, que se convierte en una fuerza colectiva, es una potencia temible que puede actuar tanto para lo mejor como para lo peor. Hagamos las cosas de manera que sea para lo mejor. Conjuraremos lo peor respetando a los franceses, manteniendo nuestros compromisos, respetando la palabra dada. Conjuraremos lo peor haciendo que la moral retorne a la política.
Contra los herederos de Mayo del 68
No me da miedo la palabra "moral". Desde mayo de 1968 no se podía hablar de moral. Era una palabra que había desaparecido del vocabulario político. Hoy, por primera vez en decenios, la moral ha estado en el corazón de la campaña presidencial. Mayo del 68 nos había impuesto el relativismo intelectual y moral. Los herederos del 68 habían impuesto la idea de que todo vale, de que no hay ninguna diferencia entre el bien y el mal, entre lo verdadero y lo falso, entre lo bello y lo feo. Habían querido hacernos creer que el alumno vale tanto como el maestro, que no hay que poner notas para no traumatizar a los malos alumnos, que no había diferencias de valor y de mérito. Habían querido hacernos creer que la víctima cuenta menos que el delincuente, y que no puede existir ninguna jerarquía de valores. Habían proclamado que todo está permitido, que la autoridad había terminado, que las buenas maneras habían terminado, que el respeto había terminado, que ya no había nada que fuera grande, nada que fuera sagrado, nada admirable, y tampoco ya ninguna regla, ninguna norma, nada que estuviera prohibido.
Recordad el eslogan de Mayo del 68 en las paredes de la Sorbona: "Vivir sin obligaciones y gozar sin trabas". Así la herencia de Mayo del 68 ha liquidado a la escuela de Jules Ferry en la izquierda francesa, que era una escuela de la excelencia, del mérito, del respeto, del civismo; una escuela que quería ayudar a los niños a convertirse en adultos y no a seguir siendo niños grandes, una escuela que quería instruir y no infantilizar, porque había sido construida por grandes republicanos que tenían la convicción de que el ignorante no es libre. Pero la herencia de Mayo del 68 ha liquidado esa escuela que transmitía una cultura común y una moral compartida, cultura y moral gracias a las que todos los franceses podían hablarse, comprenderse, vivir juntos. La herencia de Mayo del 68 ha introducido el cinismo en la sociedad y en la política. Han sido precisamente los valores de Mayo del 68 los que han promovido la deriva del capitalismo financiero, el culto del dinero-rey, del beneficio a corto plazo, de la especulación. El cuestionamiento de todas las referencias éticas y de todos los valores morales ha contribuido a debilitar la moral del capitalismo, ha preparado el terreno para el capitalismo sin escrúpulos y sin ética, para esas indemnizaciones millonarias de los grandes directivos, esos retiros blindados, esos abusos de ciertos empresarios, el triunfo del depredador sobre el emprendedor, del especulador sobre el trabajador.
La izquierda hipócrita
Los herederos de Mayo del 68 han degradado el nivel moral de la política. Todos esos políticos que reivindican la herencia de Mayo del 68, dan al prójimo lecciones que jamás se aplican a sí mismos, quieren imponer a los demás comportamientos, reglas, sacrificios que jamás se imponen a sí mismos. Proclaman: "Haced lo que yo digo, no hagáis lo que yo hago". Ésa es la izquierda heredera de Mayo del 68, la que está en la política, en los medios de comunicación, en la administración, en la economía. La izquierda que le ha tomado gusto al poder, a los Privilegios. La izquierda que no ama a la nación porque no quiere compartir nada. Que no ama a la República porque no ama la igualdad. Que pretende defender los servicios públicos, pero que jamás veréis en un transporte colectivo. Que ama tanto la escuela pública, que a sus hijos los lleva a colegios privados. Que dice adorar la periferia, pero que se cuida muy mucho de vivir en ella. Que siempre encuentra excusas para los violentos, a condición de que se queden en esos barrios a los que ella, la izquierda, no va jamás. Esa izquierda que hace grandes discursos sobre el interés general, pero que se encierra en el clientelismo y el corporativismo. Que firma peticiones y manifiestos cuando se expulsa a algún "okupa", pero que no aceptaría que se instalaran en su casa. Que dedica su tiempo a hacer moral para los demás, sin ser capaz de aplicársela a sí misma. Esa izquierda, en fin, que entre Jules Ferry y Mayo del 68 ha elegido Mayo del 68, es la que condena a Francia a un inmovilismo cuyas principales víctimas serán los trabajadores, los más modestos, los más pobres.
Ésa es la izquierda que desde Mayo del 68 ha renunciado al mérito y al esfuerzo, que ha dejado de hablar a los trabajadores, de sentirse concernida por la suerte de los trabajadores, de amar a los trabajadores; porque el valor trabajo ya no forma parte de sus valores, porque su ideología ya no es la de Jaurès o la de Blum, que respetaban a los trabajadores, sino que ahora la ideología de la izquierda es la del reparto obligatorio del trabajo, la de las 35 horas, la del asistencialismo. La crisis del trabajo es ante todo una crisis moral, y en ella la herencia de Mayo del 68 tiene una enorme responsabilidad. Yo quiero rehabilitar el trabajo, quiero devolver al trabajador el primer lugar en la sociedad.
Liquidar la herencia de Mayo del 68
La herencia de Mayo del 68 ha debilitado la autoridad del Estado. Esos herederos de los que en Mayo del 68 gritaban "CRS = SS", toman sistemáticamente partido por los violentos, los alborotadores y los estafadores contra la policía. Lo hemos visto tras los incidentes de la Estación del Norte. En lugar de condenar a los violentos y de apoyar a las fuerzas del orden y su difícil trabajo, no se les ha ocurrido nada mejor que esta frase, que merecería ser inscrita en los anales de la República: "Es inquietante constatar que se ha abierto una fosa entre la policía y la juventud". Como si los vándalos de la Estación del Norte representaran a toda la juventud francesa. Como si fuera la policía la que estaba actuando mal, y no los violentos. Como si los violentos hubieran destrozado todo y saqueado los comercios para expresar una revuelta contra una injusticia. Como si el hecho de ser jóvenes lo excusara todo. Como si la sociedad fuera siempre culpable y el delincuente siempre inocente. Ésos son los herederos de Mayo del 68, que denigran la identidad nacional, que atizan el odio a la familia, a la sociedad, al Estado, a la nación, a la República.
En estas elecciones se trata de saber si la herencia de Mayo del 68 debe ser perpetuada o si puede ser liquidada de una vez por todas. Yo quiero pasar la página de Mayo del 68. Pero tiene que ser más que un gesto. No hay que contentarse con poner banderas en los balcones el 14 de julio y cantar la Marsellesa en vez de la Internacional en los mítines del Partido Socialista. No se puede decir que se desea el orden y tomar sistemáticamente partido contra la policía. No es posible seguir denunciando la "provocación" y el "Estado policial" cada vez que la policía intenta hacer respetar la ley. No se puede decir que uno apuesta por el valor del trabajo y, al mismo tiempo, generalizar las 35 horas, seguir cargándolo con impuestos y estimular la mentalidad del asistido, del que cobra del Estado para no trabajar. No se puede decir que se desea obstaculizar las deslocalizaciones y al mismo tiempo rechazar cualquier experimentación del IVA social, que permite financiar la protección social con las importaciones. No es posible proclamar grandes principios y negarse a inscribirlos en la realidad. Yo propongo a los franceses romper realmente con el espíritu, con los comportamientos, con las ideas de Mayo del 68, con el cinismo de Mayo del 68. Propongo a los franceses devolver a la política la moral, la autoridad, el trabajo, la nación. Les propongo reconstruir un Estado que haga realmente su trabajo y que, en consecuencia, domine las feudalidades, los corporativismos y los intereses particulares. Les propongo rehacer una República una e indivisible contra todos los comunitarismos y todos los separatismos. Les propongo reedificar una nación que de nuevo esté orgullosa de sí misma.
Ciudadanía de deberes
Al poner sistemáticamente los derechos por encima de los deberes, los herederos de Mayo del 68 han debilitado la idea de ciudadanía. Al denigrar la ley, el Estado y la nación, los herederos de Mayo del 68 han favorecido el crecimiento del individualismo. Han incitado a cada cual a no pensar más que en sí mismo y a no sentirse concernido por los problemas del prójimo. Yo creo en la libertad individual, pero quiero compensar el individualismo con el civismo, con una ciudadanía hecha de derechos pero también de deberes. Quiero derechos nuevos, derechos reales y no virtuales. Quiero un derecho real a un techo, al alojamiento. Un derecho real al cuidado de los hijos, a la escolarización de niños con minusvalías, a la dependencia para los mayores. Quiero el derecho a un contrato de formación para los jóvenes de más de 18 años, y a la formación a lo lago de toda la vida. Quiero el derecho a la caución pública para aquellos que no tienen padres, para los que no tienen relaciones, para los enfermos a los que no se les quiere prestar porque se considera que representan un riesgo demasiado elevado. Quiero el derecho a un contrato de transición profesional para los que están en paro.
Pero quiero que estos derechos estén equilibrados con los deberes. La ideología de Mayo del 68 habrá muerto cuando la sociedad se atreva a recordar a cada cual sus deberes, cuando en la política francesa se ose proclamar que, en la República, los deberes son la contrapartida de los derechos. Ese día al fin se habrá realizado la gran reforma moral e intelectual que Francia necesita una vez más. Entonces podremos reconstruir sobre cimientos renovados esa República fraternal que es el sueño siempre inacabado, nunca realizado de Francia desde el primer día en que tuvo conciencia de su existencia como nación. Porque Francia no es una raza, no es una etnia, ni sólo un territorio; Francia es un ideal incansablemente perseguido por un gran pueblo que, desde su primer día, cree en la fuerza de las ideas, en su capacidad para transformar el mundo y hacer la felicidad de la humanidad.
Quiero decírselo a los franceses: el pleno empleo, el crecimiento, el aumento del poder adquisitivo, la revalorización del trabajo, la moralización del capitalismo, todo eso es necesario y es posible. Pero eso no son más que medios que deben ser puestos al servicio de una cierta idea del hombre, de un ideal de sociedad donde cada cual pueda encontrar su lugar, donde la dignidad de todos y cada uno sea reconocida y respetada.»

jueves, octubre 25, 2007

Quiero hacer de Francia el líder de las energías renovables


Esta es un frase para el bronce, y espero que la cumpla el nuevo Presidente de Francia Nicolas Sarkozy, como también me ilusiono en que los demás presidentes y jefes de Estados de los países mas industrializados y contaminantes, la recojan y la adopten para sus economías. Sobre la energía nuclear, estoy de acuerdo que es una alternativa que no debemos rechazar a priori, debemos considerarla coo parte de una malla estructural dentro d ela matríz energética.
A continuación les transcribo la noticia de yahoo noticias.

PARÍS (Reuters) - El presidente francés, Nicolas Sarkozy, prometió el jueves una revolución ecologista, desvelando una mezcla de propuestas fiscales y compromisos de inversiones que dijo que pondrán a Francia en la vanguardia de la lucha contra el cambio climático.

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"Francia no está por detrás, pero ahora quiere estar en la cabeza", dijo en un discurso que cerró una conferencia especial sobre la política medioambiental que contó con importantes personalidades y espera ayudar a cambiar las actitudes hacia el medio ambiente en la sociedad.

El congreso es una de las iniciativas ecologistas de más alto nivel celebradas en Francia, y cumple una promesa electoral de Sarkozy, que asegura que su gobierno pondrá el énfasis en un desarrollo sostenible.

Entre otras cosas prometió un programa masivo de inversiones para mejorar la eficacia energética de los edificios, así como medidas para fomentar vehículos más "verdes".

También ordenó la suspensión del cultivo comercial de cosechas genéticamente modificadas para repeler los pesticidas, en espera de un amplio estudio.

Sarkozy, que contó con la presencia del Premio Nobel de la Paz Al Gore, animó a la Comisión Europea a que estudie gravar los productos de países que no respeten el Protocolo de Kioto contra el calentamiento global, una idea de su antecesor, Jacques Chirac.

Por un lado propuso un impuesto para los camiones que cruzan Francia "y usan nuestras redes de autopistas" con el objetivo de que las mercanías se trasladen en trenes especiales, pero por otro se negó a una "fiscalidad suplementaria que grave a hogares y empresas".

Hay que realizar una "profunda revisión de todos nuestros impuestos con el objetivo de gravar más la contaminación, especialmente las energías fósiles, y de gravar menos el trabajo", dijo.

Por ello, además del que llamó "impuesto clima-energía" dijo que espera desarrollar las energías renovables más allá del objetivo europeo del 20 por ciento del consumo hasta 2020, aunque sin renunciar a la energía nuclear, que aporta alrededor del 80 por ciento de su producción energética.

"Quiero hacer de Francia el líder de las energías renovables", aseguró.

La nuclear "no es la solución única al desafío climático", remarcó. "Incluso aunque no quiera crear nuevas centrales, sé que no debemos renunciar a esta energía".

jueves, octubre 11, 2007

Lograr la enseñanza primaria universal (2º Objetivo del PNUD)


Como lo dije antes, entregaré los objetivos que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo tiene como metas para el presente milenio.
Sin lugar a dudas nuestro país en este objetivo esta al día, nuestra cobertura en enseñanza primaria es total, aún cuando, la calidad(palabra usada por quiénes saben y quiénes no saben del mundo educacional utilizan permanentemente para atacar al gobierno actual, los docentes, y el general la EDUCACION como estamento de la sociedad chilena) es la meta para el futuro de las nuevas generaciones.
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sábado, octubre 06, 2007

Objetivos de desarrollo del milenio del PNUD


A continuación les escribiré sobre los objetivos de desarrollo que el PNUD(Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo) tiene para el milenio.
¿Lo lograremos? es la gran pregunta y tarea.

miércoles, octubre 03, 2007

Muestra comunal Red Técnica Profesional

Felicitaciones a los alumnos del 4º F de la Especialidad Productos de la Madera por su participación en la primera muestra de la recientemente creada Red Técnica Profesional, que incluye a Liceo Politécnico Carampangue, Liceo Filidor Gaete de Llico y Liceo San Felipe de Arauco.
Todo un éxito, resultó, de acuerdo a lo manifestado por los cursos de octavo años de las diferentes escuelas que visitaron la muestra, y del público.
En particular nuestro Liceo San Felipe, pudo mostrar los muebles elaborados en proyectos grupales e individuales, resultando atractivos al público en general, que incluso adquirió algunos de ellos. Fomentando de esta forma el Emprendimiento en su formación técnica.
Espero que esta actividad se transforme en política de la Red, con el objetivo de fortalecer las especialidades en pro de la calidad de la Educación.

viernes, septiembre 21, 2007

TODO LO QUE HACEMOS A LA NATURALEZA NOS AFECTA

Este es un excelente video que obtuve desde Un Lugar para Aprender Filosofía

El mensaje que nos entrega es claro, "no hagas a los demás lo que no te gustaría recibir", en este caso no seguir haciendo al medio Ambiente lo que no nos gustaría recibir.

sábado, septiembre 08, 2007

Cambio Climático Una Mirada Académica

Este es un artículo académico obtenido desde Monografías que sirve para entender los conceptos asociados al cambio climático, ya que es "TEMA" de conversación social.

Especial para los alumnos del 3º E, módulo Manejo Ambiental.

El fenómeno del cambio climático
(1ª parte)
El fenómeno del cambio climático se ha denominado a las variaciones en el patrón del clima por la intervención humana. Esta alteración ha modificado el balance de la atmósfera en su capacidad de permitir la radiación mediante el ingreso de los rayos solares y la irradiación con la que se expulsa el calor solar al espacio.

Se ha identificado que la alteración del balance para la radiación y la irradiación atmosférica procede de las modificaciones de los gases denominados gases de efecto invernadero, los cuales intervienen en esos procesos de atrapar y expulsar el calor solar. Los gases de efecto invernadero son principalmente el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), el óxido nitroso (N2O), los clorofluorocarbonos (CFC), el ozono (O3) y el vapor de agua. (Villalobos, S. F., 2005).

Impactos sobre la ecología y el sistema social

Lo complejo de los sistemas naturales, sociales y económicos hace difíciles las predicciones. Sin embargo, es claro que se tendrán efectos sobre el hábitat, los cuales proveen de energía, alimentos, fibras, medicinas, reciclaje de carbono, agua, control de erosión y recreación. Asimismo, los efectos sobre el hábitat implican migraciones, adaptaciones, extinciones, pestes y cambios en la productividad. El efecto que se dé en los bosques a su vez, impactará en el clima, ya que los bosques retienen el 80% del carbono sobre la tierra, mientras que el suelo captura el 40%. El bosque afecta el clima mediante la evaporación, la temperatura de la tierra, la formación de nubes, la fuerza que da a los suelos y su efecto en los regímenes de precipitaciones. También contienen especies en un frágil equilibrio vital. Las migraciones de especies debido al cambio de la temperatura pueden alterar las condiciones de los bosques. (Villalobos, S. F., 2005).




La función de los bosques en las existencias mundiales de carbono

Volumen de carbono almacenado en los ecosistemas forestales. El carbono se acumula en los ecosistemas forestales mediante la absorción de CO2 atmosférico y su asimilación en la biomasa. El carbono se almacena tanto en la biomasa viva (la madera en pie, las ramas, el follaje y las raíces) como en la biomasa muerta (la hojarasca, los restos de madera, la materia orgánica del suelo y los productos forestales). Cualquier actividad que afecte al volumen de la biomasa en la vegetación y el suelo tiene capacidad para retener -o liberar- carbono de la atmósfera o hacia la atmósfera. En conjunto, los bosques contienen más de la mitad del carbono presente en la vegetación terrestre y en el suelo, estimándose su cuantía en 1 200 Gt. (Dixon, 1994; Schlesinger, 1997.)

Los bosques boreales son el ecosistema que acumula una mayor cantidad de carbono (el 26% del total del carbono terrestre), en tanto que los bosques tropicales y templados contienen el 20% y el 7%, respectivamente (Dixon, 1994). En comparación con la vegetación de otros ecosistemas terrestres, la vegetación forestal tiene una gran densidad de carbono (IPCC, 2000).

El carbono almacenado en el suelo y en los residuos vegetales de los ecosistemas forestales constituye una parte importante de las reservas totales de carbono. A escala mundial, el carbono del suelo representa más de la mitad del carbono almacenado en los bosques. Cabe señalar, sin embargo, variaciones importantes entre distintos ecosistemas y tipos de bosque. Entre el 80 y el 90% del carbono existente en los ecosistemas boreales está almacenado en forma de materia orgánica del suelo, en tanto que en los bosques tropicales se encuentra distribuido en partes iguales entre la vegetación y el suelo. La causa principal de esta diferencia es la influencia de la temperatura en los índices relativos de producción y descomposición de la materia orgánica. En las latitudes altas (es decir, en los climas más fríos), la materia orgánica del suelo se acumula porque se produce con mayor rapidez de la que se puede descomponer. En cambio, en las latitudes bajas, las temperaturas más cálidas provocan la rápida descomposición de la materia orgánica del suelo y el reciclado subsiguiente de los nutrientes. (IPCC, 2000).


Flujos del carbono de los ecosistemas forestales

Todos los biomas forestales han experimentado variaciones importantes en su distribución desde la última era glacial (18 000 años atrás), cuando el clima era más frío y más seco que en la actualidad. Los bosques boreales y de la zona templada septentrional quedaron constreñidos entre las capas de hielo y la tundra esteparia que avanzaban desde el norte y las tierras semidesérticas y la tundra esteparia que progresaban desde el sur, en tanto que con el avance de la sabana, las selvas tropicales quedaron reducidas a pequeños enclaves. El volumen de carbono almacenado en los biomas terrestres era de un 25 a 50% menor que en la actualidad. La retención de carbono terrestre aumentó durante el período cálido y húmedo de comienzos del holoceno, hace unos 10 000 años y, posteriormente, disminuyó en unas 200 Gt, hasta el nivel actual (2 200 Gt de carbono), probablemente como consecuencia del enfriamiento y la mayor aridez del clima.

Hasta el siglo XIX, la actividad antropogénica apenas influían en el almacenamiento de carbono en la tierra a través de los incendios, la utilización de combustible y la deforestación, pero desde el inicio de la revolución industrial, estas actividades han tenido repercusiones importantes sobre el ciclo mundial del carbono. Entre 1850 y 1980, se emitieron a la atmósfera más de 100 Gt de carbono a través de los cambios del uso de la tierra, que supusieron alrededor de un tercio de las emisiones totales de carbono antropógeno de ese período (Houghton, 1996).

Hasta los últimos años del siglo XIX, la tala y degradación de los bosques se producía fundamentalmente en las regiones templadas. En el siglo XX, la superficie de los bosques templados se ha estabilizado y los bosques tropicales han pasado a ser la principal fuente de emisiones de CO2 de los ecosistemas terrestres (Houghton, 1996). En la actualidad, la cubierta forestal está experimentando un ligero aumento en los países desarrollados: entre 1980 y 1995 se produjo un incremento medio de 1,3 millones de ha/año (FAO, 1999). En los últimos decenios, muchas regiones forestales de la zona templada (como Europa y la parte oriental de América del Norte) han pasado a ser sumideros de carbono debido al establecimiento de plantaciones, la reaparición de bosques en tierras de cultivo abandonadas y el aumento de las existencias en formación en los bosques. En cambio, los bosques tropicales se han convertido en una fuente importante de emisiones de carbono; se estima que durante el período comprendido entre 1980 y 1995 la tasa de deforestación tropical fue de 15,5 millones de ha anuales (FAO, 1999).

Se calcula que en el decenio de 1980, las emisiones netas de carbono debidas al cambio de uso de la tierra fueron de 2 a 2,4 Gt por año , cifra equivalente al 23-27% de todas las emisiones antropógenas (Houghton, 1999; Fearnside, 2000). La mayor parte de las emisiones de carbono debidas al cambio de uso de la tierra tienen su origen en la deforestación tropical. La quema de biomasa también libera otros gases de efecto invernadero, como el metano y el óxido nitroso. La quema de biomasa forestal provoca el 10% de las emisiones de metano a escala mundial. También la degradación de los bosques supone una liberación de carbono. Se considera que durante los años ochenta la degradación de los bosques tropicales comportó una emisión neta de 0,6 Gt de carbono anuales (Houghton, 1996). En el Asia tropical, la pérdida de carbono producida por la degradación forestal alcanza casi el mismo volumen que la provocada por la deforestación.

Existen cada vez más pruebas de que las variaciones en la concentración de gases atmosféricos debidas a la actividad humana están afectando al ciclo del carbono en los bosques. La concentración de CO2 en la atmósfera ha aumentado a escala mundial de 280 ppm antes de la revolución industrial a 370 ppm en 2000, y también ha aumentado sustancialmente el índice de fijación de nitrógeno en los bosques situados en las proximidades de las regiones industriales. Probablemente, ambos efectos se traducirán en un aumento del crecimiento y productividad vegetal. En los últimos años, las parcelas permanentes de muestreo existentes en los bosques climáx de América del Norte y del Sur han experimentado un aumento significativo de la biomasa forestal. Otros datos que indican una mayor absorción de carbono en las regiones forestales son los que proceden de las mediciones micrometeorológicas de los flujos de CO2 por encima de los bosques y de las evaluaciones de la distribución del CO2 atmosférico a escala continental. Algunos estudios indican que, debido a los efectos combinados de la reforestación, la regeneración de bosques degradados y el incremento del crecimiento de los bosques existentes, cada año se absorben de 1 a 3 Gt de carbono, que compensan las emisiones mundiales derivadas de la deforestación (Mahli, Baldocchi y Jarvis, 1999).